Codiseño de intervenciones basadas en la evidencia en el contexto kosovar: Avanzando en nuestra comprensión a través de las vías digitales
La prevalencia de problemas de salud mental en los países de ingresos bajos y medianos (PIBM) sigue siendo alta en comparación con los países con un nivel socioeconómico más elevado, donde el bajo nivel socioeconómico continúa siendo un importante factor predictivo de peores resultados en salud mental, especialmente entre los jóvenes. Esto suele estar asociado con un acceso limitado a servicios profesionales, sistemas de salud fragmentados y bajos niveles de conocimiento sobre los servicios de salud mental disponibles en las comunidades.
La digitalización en el ámbito de la salud mental presenta tanto retos como oportunidades. Por un lado, existen limitaciones como el acceso desigual a la tecnología, los bajos niveles de alfabetización digital, las preocupaciones sobre la privacidad y la seguridad de los datos, y la insuficiente integración en los sistemas sanitarios existentes. Por otro lado, ofrece oportunidades únicas para mejorar el acceso a los servicios, fomentar la intervención temprana y proporcionar un apoyo a la salud mental más flexible y escalable mediante plataformas digitales y herramientas basadas en IA, lo que ayuda a superar algunas de las barreras tradicionales en la atención a la salud mental.
Para comprender mejor el enfoque digital, la ONG “Për Mendje të Shëndoshë” (PMSH) es socio implementador del proyecto Reconnected, financiado por el programa Horizonte 50 de la UE en Kosovo, que busca comprender mejor cómo los desarrollos sociales, como la migración, la situación socioeconómica y la inestabilidad geopolítica, influyen en la salud mental de los ciudadanos europeos de entornos vulnerables. Si bien el concepto es prometedor, adaptar un proyecto a gran escala al contexto cultural kosovar representó uno de los pasos iniciales y clave para garantizar que la intervención se comprenda claramente, sea viable y capaz de generar datos significativos y representativos, en particular para las poblaciones con menor nivel socioeconómico en Kosovo.
La primera fase de implementación se centró en la selección de un panel de partes interesadas compuesto por informantes representativos, entre ellos psicólogos clínicos, profesionales de la salud, expertos en salud pública, trabajadores sociales, profesionales de centros correccionales juveniles e individuos de bajos recursos. Guiados por el marco conceptual integrador de Reconnected, se llevaron a cabo cinco talleres con el panel de partes interesadas entre 2024 y 2025. Los talleres se centraron en perfeccionar el marco conceptual integrador del proyecto Reconnected mediante la identificación y el análisis de los factores clave que influyen en la salud mental en el contexto kosovar. Más específicamente, se enfocaron en los desafíos sociales y ambientales, las condiciones de vida, los determinantes sociales de la salud mental, así como en los factores individuales y cómo estos interactúan para determinar los resultados de salud mental en la población de bajos recursos.

A lo largo de los talleres, los principales desafíos sociales considerados en la adaptación del proyecto reconectado y que debían tenerse en cuenta en la selección y el diseño de las intervenciones incluyeron el desempleo, la pobreza, los problemas relacionados con la juventud, la migración, la jubilación, la cultura y el estigma, el seguro médico y las circunstancias sociopolíticas. Entre los factores identificados que interactúan con la salud mental, desde el punto de vista ambiental, se hizo hincapié en las condiciones de vida, la mala calidad de los alimentos, la recesión económica, la reducción de los servicios disponibles, el deterioro de la calidad de los servicios, los conflictos familiares y la falta de actividades significativas. Entre los determinantes sociales de la salud mental que se destacaron, se hizo especial hincapié en la discriminación, la falta de atención y apoyo, la mala comunicación, el comportamiento antisocial, el acceso desigual a los servicios y la falta de respeto social. Estos factores se consideraron importantes para moldear las experiencias de salud mental de las personas, ya que influyen tanto en la disponibilidad como en la calidad de los sistemas de apoyo social, así como en la inclusión social general y el bienestar dentro de la comunidad. Entre los factores individuales identificados se encontraban el aislamiento social, la baja motivación, la desesperanza, la mala salud física, los sentimientos de vergüenza y la baja autoestima. Estos factores se consideraron importantes para comprender cómo los estados psicológicos y físicos personales contribuyen a los resultados de la salud mental, en particular cuando se combinan con factores estresantes sociales y ambientales más amplios.


Los participantes sugirieron que los factores descritos anteriormente están estrechamente relacionados con problemas de salud mental como la ansiedad, la depresión y el abuso de sustancias entre personas de bajos recursos socioeconómicos. Las reflexiones surgidas del proceso de codiseño indican que este marco conceptual, junto con las adaptaciones propuestas, es representativo del contexto kosovar. Por lo tanto, debe considerarse cuidadosamente en la adaptación cultural y digital de todos los materiales de implementación, incluyendo la revisión lingüística, así como en la presentación de los resultados tanto del estudio observacional CEMA como del ensayo aleatorizado, garantizando que los componentes conceptuales y digitales de la intervención se ajusten adecuadamente a las necesidades y realidades locales.

